Las dinámicas sociales y económicas reconfiguran las distribuciones espaciales de los flujos sociales. De tal manera, se puede decir que en el campo social no existen territorios naturales con fronteras inmóviles. Los procesos de regionalización emergen como una instancia de re-escalamiento de las dinámicas sociales y económicas por un lado, y de las instancias de coordinación-regulación política por otro. Por su lado, los procesos de regionalización política procuran reacomodar las instancias de coordinación y regulación socio-económica con el fin de brindar una mayor eficacia y eficiencia en la resolución de cuestiones comunes en territorios inter-jurisdiccionales, inter-locales, inter-provinciales e inter-nacionales.

Visto este fenómeno desde una perspectiva provincial, la regionalización política debe procurar re-escalar las instancias de coordinación-regulación política. Entre las diversas actividades y orientaciones posibles se presenta las siguientes: generación, prestación y administración de bienes y servicios públicos comunes, con especial atención a la construcción de economías de escala; pasando por la regulación y el ejercicio del poder de policía en espacios regionales, en materias de competencia que superan las capacidades locales, y hasta el estímulo del desarrollo, mediante la generación de condiciones extra-económicas con el fin estimular el dinamismo y la inserción de la actividad regional en circuitos económicos supra-regionales, provinciales, nacionales e internacionales.

Poe ello el objetivo debe ser Construir regiones sub-provinciales capaces de coordinar y regular la dinámica socio-económica con el fin de promover la integración y estimular un desarrollo equilibrado de todo territorio provincial.

Para esto, un nuevo proyecto de regionalización provincial debe brindar las condiciones y estímulos necesarios para la emergencia de regiones para sí, es decir como actores colectivos emergentes que estimulen el bienestar y el desarrollo social, político y económico.

Para ello se analizará el modelo de la provincia de Santa Fe, el de la provincia de Buenos Aires y la evolución de las experiencias desarrolladas en nuestra provincia, proponiendo un modelo superador, pero respetando las autonomías locales.